En el corazón del pueblo medieval de Bitetto, a pocos pasos de la Catedral, se encuentra el Palacio Rizzi, una residencia llena de historia y encanto. Antiguamente perteneció a los Templarios y luego fue sede episcopal; hoy, gracias a una cuidadosa restauración que ha respetado su esencia antigua, el edificio ha vuelto a cobrar vida, convirtiéndose en un lugar donde el arte y la memoria se entrelazan. Las salas albergan elementos arquitectónicos originales y detalles de época que narran el pasado, brindando una experiencia auténtica a quienes desean sumergirse en la cultura local.
Nicola, apasionado del mar y profundo conocedor de Puglia, se encarga de atender a los huéspedes. Junto a su familia, ha rescatado la belleza de este edificio, salvándolo del deterioro y devolviéndolo a la comunidad. Su hospitalidad se caracteriza por una presencia discreta, consejos sinceros y atención a las necesidades de quienes eligen hospedarse en este lugar atemporal.
Bitetto es un pueblo pequeño y tranquilo, ideal para descubrir el ritmo pausado de la auténtica Puglia. En sus callejones se encuentran restaurantes donde disfrutar de platos típicos, mientras que en los alrededores se abren rutas de gran interés. No te puedes perder Matera, el Museo de Altamura con el increíble Hombre de Altamura, y el Museo Jatta de Ruvo de Puglia. Para quienes aman el mar, Polignano y Monopoli ofrecen paisajes inolvidables, entre acantilados y pintorescos pueblos pesqueros. La estancia en el Palacio Rizzi se convierte así en un viaje a la belleza, entre historia, naturaleza y sabores auténticos.